Tipo de sitio:
Abrigo
Lugar de localización: Rincón de la Zorra
Localidad: La Hoz de la Vieja
Municipio: La Hoz de la Vieja (Teruel)
Región: Aragón
País: España
Página Web: https://artpoints.prehistour.eu/points/51
Entorno Natural:
El Abrigo del Rincón de la Zorra es una joya del arte rupestre prehistórico de estilo levantino de hace 8,000 años. Se encuentra muy cerca del pueblo de La Hoz de la Vieja, en la provincia de Teruel, dentro de la comarca de las Cuencas Mineras. El paisaje actual está formado por un terreno árido con afloramientos rocosos y barrancos. A lo lejos, se aprecian campos de cultivo y la carretera que atraviesa la hoz. Las rocas dolomíticas, muy resistentes, forman crestas alargadas como la que se alza sobre el pueblo, coronada por el torreón medieval. Por estas montañas es habitual ver buitres merodeando por las alturas. Los bosques son escasos, limitándose a un denso encinar alrededor del río Armillas y algunos pinares que limitan con el término de Obón. El resto del territorio está cubierto por pastizales y vastos campos de aliagas (el arbusto espinoso comúnmente conocido como tojo o árgoma). En las crestas ocasionalmente se ven algunas sabinas y frecuentes romerales.
Evidencias arqueológicas del sitio:
La Hoz de la Vieja es un pueblo de origen medieval, estratégicamente situado en el punto donde se unen tres barrancos: el Chorredero, el Vadiello y el Barranquiello. El río de Armillas forma aquí una Hoz, un pequeño desfiladero de forma curva, estrecho y pronunciado. El nombre “Hoz” se refiere a este pronunciado desfiladero, un paso natural que ha sido crucial desde la prehistoria, tanto para el control territorial como oteadero para la caza. El sobrenombre “de la Vieja” no significa “antigua”, sino que deriva del término aragonés “rubiello”, que significa “rojizo”, en referencia al color de las rocas de la zona. En la Edad Media se conocía como “Foz Rubiella”. Con el tiempo, “Rubiella” evolucionó a “Viella” y finalmente a “Vieja”. La importancia de este paso se refleja también en la torre medieval de la zona. Construida en 1363 durante la Guerra de los Dos Pedros, fue una iniciativa de los propios vecinos para evitar pagar los tributos que les exigía la Comunidad de Aldeas de Teruel por usar el castillo de Montalbán en caso de peligro. Debajo de esta torre, se han encontrado los vestigios de una fortificación íbera y otra romana, con el mismo objetivo de controlar este paso. Un paso estrecho que fue estratégico desde la prehistoria y que explica la situación del abrigo con pinturas rupestres.

