Tipo de sitio:
Abrigos
Lugar de localización: Barranco de la Niebla / Los Órganos / Despeñaperros / Carretera N-IVa
Localidad: Despeñaperros
Municipio: Santa Elena (Jaén)
Región: Andalucía
País: España
Página Web: https://artpoints.prehistour.eu/points/49
Entorno Natural:
Sierra Morena es una gran falla que forma un escalón entre la Depresión Bética y la Meseta. No supera los 1000 m sobre el nivel del mar, pero su importancia territorial es enorme. En plena sierra se abre el Desfiladero de Despeñaperros, sobre el cual encontramos un importante conjunto de pinturas prehistóricas en los abrigos de las Vacas del Retamoso y Los Órganos, a los cuales se accede desde el Barranco de La Niebla, en la carretera nacional IVa (punto kilométrico 248). Las elevaciones de Sierra Morena son un accidente geográfico muy importante, dado que actúan como una frontera natural entre la Meseta y Andalucía, siendo el paso de Despeñaperros la puerta de entrada a Andalucía. Por esta razón, Despeñaperros es, desde la Prehistoria, una ruta natural estratégica para la fauna y para los grupos humanos. De la importancia del lugar nos informan los sitios con arte rupestre del Neolítico y la Edad de los Metales, el santuario de la Edad del Hierro del Collado de los Jardines (cultura Ibérica), o los restos medievales, con la batalla de las Navas de Tolosa de 1212 como referente principal.
El roquedo de Despeñaperros está formado por cuarcitas duras, resistentes y desnudas. Estas rocas forman farallones verticales y laderas con rocas que emergen como columnas picudas. Entre ellas destacan los “Órganos de Despeñaperros”, una formación rocosa de color gris que recuerdan a los tubos de un órgano musical. Los líquenes amarillos y anaranjados que crecen sobre estas rocas completan el fascinante espectáculo visual que ofrecen. La vegetación de la zona está formada por encinas, alcornoques, quejigos y robles, sobre todo en vallejos y laderas. Se suman matorrales de lentisco, jara y madroño. También hay repoblaciones de pinos, cipreses y cedros. La fauna actual incluye cabra montés —reintroducida—, ciervos y jabalíes. Conviven con depredadores como el lobo y el lince, además de rapaces como el águila imperial y el buitre leonado.
Evidencias arqueológicas del sitio:
Enriscado en lo alto de estas montañas se conserva diversos abrigos con arte rupestre, en distinto estado de conservación. Su situación en este paisaje agreste indica que este lugar ejerció un poderoso atractivo para las comunidades prehistóricas. Los paneles decorados se sitúan en fracturas de la roca cuarcítica, donde las paredes rectilíneas y lisas sirvieron como lienzo. Se trata de manifestaciones artísticas donde se representan tanto motivos figurativos, como esquemáticos y abstractos. Su significado es desconocido realmente, si bien las pinturas parece transmitir mensajes de carácter social y espiritual. La figura humana y los animales son predominantes en estas representaciones, lo que apunta a que la relación entre humanos y animales domésticos era determinante para las comunidades que generaron este arte. La mayoría de las expresiones son de estilo esquemático, con figuras reducidas al mínimo de trazos posibles. Las pinturas se concentran en la ladera sobre el paso de la sierra, aunque no son las únicas. No lejos, hacia al este, destaca el conjunto de abrigos rupestres de Aldeaquemada, con el abrigo de la Tabla de Pochico y el del Prado del Azogue como ejemplos principales, y donde aparece también Arte Levantino, con escenas naturalistas que incluyen animales pintados en tinta plana, como ciervas y cabras monteses.

