Tipo de sitio:
Cavidades y construcciones medievales
Lugar de localización: Farallón de Inestrillas
Localidad: Inestrillas
Municipio: Aguilar del Río Alhama (La Rioja)
Región: La Rioja
País: España
Página Web: https://lariojaturismo.com/lugar-de-interes/fortificacion-rupestre-de-inestrillas/12556d88-1a23-4fbe-8117-e045b4e46475
Entorno Natural:
Los farallones calcáreos de Inestrillas, erosionados por el río Alhama y cuenca fluvial, la erosión eólica y los agentes atmosféricos, han conformado auténticas murallas naturales que se extienden en los márgenes del río, formando también amplias vegas fluviales adecuadas para la agricultura. Sobre los farallones se extienden vastos montes descarnados que hoy en día son el hábitat del buitre leonado, tan abundante por estos parajes. El farallón de Inestrillas es una estribación de la sierra del Tormo, estando por encima la elevación de “Cabeza el Quemado”. El tipo de roca predominante es la caliza dolomítica, una piedra que es fácil de excavar, lo fue aprovechado por los antiguos habitantes de esta comarca, quienes vieron la oportunidad de buscar refugio, para sus familias y rebaños, excavando y tallando la roca formando verdaderos pueblos colgados de la pared. El pueblo de Inestrillas se asienta en la ruta que comunica Soria y Logroño, al noreste de la localidad de Aguilar del Río Aldama. Estamos en un paso estratégico, una suerte de puerta, ya que a partir de este punto el río comienza a encajonarse. No lejos, se encuentra el desfiladero que conduce a la antigua ciudad celtibérica y romana de Contrebia Leucade.
Evidencias arqueológicas del sitio:
En este farallón podemos ver un pueblo colgado rupestre, con arquitecturas que hunden sus raíces en la Alta Edad Media. Pero lo que vemos corresponde a diferentes épocas, desde la Edad Media hasta el siglo XX. Aquí se han ido añadiendo y reformando las construcciones a lo largo del tiempo, e incluso cambiando el uso de algunas de ellas. Si miramos a la derecha, al final del farallón, vemos una torre defensiva para la vigilancia y control del paso; enfrente cuevas, pasadizos, almacenes, una cárcel, gallineros, pocilgas y conejeras. Más allá, al fondo a la izquierda, está la iglesia semirrupestre de la Natividad, casas y un palacio en ruinas. El conjunto se comunicaba con pasadizos, escaleras y caminos formando una verdadera fortaleza.
Curiosamente el nombre del pueblo de Inestrillas deriva de “fenestrellas”, que significa “ventanillas”, haciendo referencia a las numerosas cavidades abiertas en la roca que parecen pequeñas ventanas. Hoy en día el pueblo ya no habita este farallón sino que se extiende a los pies de él, sobre la vega del río. Solo queda en uso la iglesia. La razón es que el acantilado sufre numerosos desprendimientos y que muchas construcciones acaban derrumbándose por las filtraciones de agua.
La arquitectura rupestre en esta región no es un fenómeno aislado, sino que sigue una tradición que se remonta al mundo celtibérico: Por ejemplo, en la cercana ciudad de Contrebia Leukade y en el Cerro San Miguel en Arnedo se pueden ver casas y otras arquitecturas de la prehistoria. Habitar los farallones es algo común en toda la Rioja Baja. Se conservan bastantes ejemplos en otras localidades, entre los que cabe citar ejemplos como Arnedo, con el paradigmático caso de la Cueva de los Cien Pilares o Santa Eulalia Somera en Arnedillo, con la cueva del Ajedrezado. Sin olvidar las innumerables bodegas rupestres abiertas en casi todas las localidades de La Rioja Baja.

