Cronología de las representaciones rupestres: Las evidencias consideradas más antiguas han sido fechadas en la Edad del Cobre e, incluso, se han relacionados con la cultura de los megalitos. Otros grabados parecen datar de la Edad del Hierro o del Bronce, pero la mayor parte parecen más recientes, de época romana o tardorromana (incluso medieval), apareciendo grabados que representan utensilios y armas. La mayoría de los petroglifos contienen grabados de diferentes técnicas y de diferentes épocas, lo que indica que los lugares elegidos para plasmar este arte han sido frecuentados a lo largo del tiempo.
Descripción general del destino: La “Piedra Rayá” de Los Carrascales (en el municipio de Casares de las Hurdes, pero asociado al foco de petroglifos de Nuñomoral) es un elemento de referencia del paisaje de este extremo septentrional de la comarca hurdana, llegando a dar nombre a uno de los picos de la Sierra de Francia. Tradicionalmente, la piedra servía de referencia topográfica para los habitantes de la zona ya que es muy visible. Se trata de un panel grabado muy similar a otros de la comarca hurdana y que se caracteriza por contener multitud de trazos incisos con representaciones geométricas lineales, realizados con instrumentos metálicos. En la roca también podemos ver algunas cazoletas y líneas piqueteadas. Entre las líneas se pueden distinguir estrellas de cinco puntas y complejos motivos geométricos, triangulares y cuadrangulares, que constituyen el grueso de las manifestaciones. Los motivos son de difícil interpretación pero se ha sugerido la posibilidad de que se trate de representaciones esquemáticas de armas, quizás puntas de flecha o lanzas, alabardas, u otros elementos indeterminados. Las representaciones geométricas lineales y las estrellas de cinco puntas son temas frecuentes en la iconografía de la Edad del Hierro.
Los grabados rupestres del “Huerto del Cura” se localizan a mitad del valle del Arroyo de Aceitunilla, sobre una gran lastra de piezarra. Contiene representaciones de círculos concéntricos, junto con estrellas de cinco puntas y escaleriformes. Algún círculo presenta una cruz inserta en su interior, otro una estrella de cinco puntas y otro un triángulo. También se encuentra una cazoleta u hornacina que suele estar constantemente inundada de agua y que, quizás, pudiera tener algún tipo de relación con el panel. Los motivos recuerdan a representaciones de finales de la Edad del Bronce y de la Edad del Hierro, quizás escudos circulares o motivos solares. Por el tipo de grabado, de sección en “V” muy apuntada, se puede deducir que se ha realizado con un instrumento afilado y duro, probablemente de hierro, lo que apuntaría a que su datación podría ser más bien los finales de la Edad del Hierro.
“Pedrosanto” es una gran lastra situada a ras de suelo, junto a un río. Contiene un gran número de grabados muy esquemáticos, principalmente haces de líneas cortas y paralelas, cuadrículas y motivos compuestos de tres líneas que convergen en punto que, algunos autores, consideran puedan ser puntas de flecha. Este conjunto se puede atribuir a la Edad del Hierro.
El “Cachón de la Ro de la Mua”, muy cerca de la confluencia del Arroyo de la Pizarrosa y el Arroyo de Aceitunilla, es un saliente rocoso en mitad de la ladera, junto a un camino tradicional. El lugar ha sido utilizado por los pastores desde tiempos inmemoriales para guarnecerse de las condiciones climáticas adversas. Contiene numerosos motivos grabados en el que predominan las representaciones de elementos circulares, generalmente rellenos con líneas radiales, los escaleriformes y los conjuntos de líneas radiales. Son grabados muy esquemáticos y de difícil interpretación. Los círculos con radios y cazoleta central dispuestos junto a formas rectangulares han sido interpretados como carruajes con sus correspondientes ruedas, como si se representara el carro desmontado. Otros apuntan a la representación de escudos circulares, ya que los círculos suelen tener una cazoleta central que puede corresponder a una esquematización del umbo del escudo. Según se admita una u otra interpretación se le dan varias cronologías. Los que admiten la representación de ruedas y carros aluden que se trata de grabados de finales de la Edad del Bronce e inicios de la Edad del Hierro, en función de los paralelos representados en otros grabados de esta cronología. Los que se inclinan por la representación de escudos proponen una cronología entre el final de la Edad del Hierro y la época romana. Hay también algunos grabados recientes como cruces del calvario con la cartela INRI.
Historia del sitio: Las Hurdes se caracteriza por ser una zona montañosa con profundos valles atravesados por cinco ríos que vierten sus aguas al Alagón, afluente del Tajo. La comarca, pese a encontrarse en la meseta castellana, tiene un especial microclima mediterráneo con inviernos fríos y veranos cálidos que da lugar a una especial vegetación con bosques de pinos, madroños, alcornoques, robles, castaños y olivos, algunos de ellos centenarios, junto con un sotobosque de brezo, romero, jaras y el cantueso, que son especialmente aprovechados para la elaboración de mieles. Antiguamente, Las Hurdes, fue una comarca poblada por pastores, pero las repoblaciones de pinos acabó con gran parte de los pastos de montaña y de su economía ganadera. Por este paisaje montañoso se diseminan numerosos pequeños pueblos (alquerías) encaramados en las laderas donde se observan numerosas terrazas de cultivo que antaño sirvieron de sustento para sus aldeanos. Las casas hurdanas son un ejemplo de arquitectura tradicional vernácula, con paredes de piedra y tejados de pizarra del lugar.
Descripción de los recursos museográficos: En la APP (rock)ART-POINTS encontramos la videoguía sobre los 3 destinos de este foco rupestre: https://artpoints.prehistour.eu/points/21